Aunque los juegos electrónicos permiten el desarrollo de ciertas habilidades y destrezas psicomotrices, los adultos se niegan a aceptarlos y a entrar en las nuevas tecnologías.
Esa permanente contradicción mantiene abierta la discusión, pues no se habla de una producción y venta de juegos sólo para la diversión, sino de unas herramientas para el conocimiento y el fomento de la educación, a través del entretenimiento.
"Hay juegos que enseñan geografía, a volar un avión, a pensar lógicamente y a resolver problemas. Incluso, los hay terapéuticos, que son de gran ayuda para las personas que tienen problemas físicos, de aprendizaje y de asimilación de ciertas cosas", afirma Luz Mary Restrepo Pérez, licenciada en educación preescolar de la Universidad San Buenaventura. Para esta experta en educación con niños, los juegos electrónicos admiten e incentivan la mente, la destreza y la agilidad motriz, lo que se convierte en una gran posibilidad didáctica y pedagógica para la enseñanza en las escuelas. El demonio oportuno La tecnología de los videojuegos y los programas que contienen las diversas máquinas electrónicas son una oportunidad para el fomento de la educación y su innovación, pues desde sus características de manejo, de colores y montajes, quienes los juegan tienen la posibilidad inmediata y, su vez la obligación, de pensar, crear, imaginar, simular y competir. Además de la sencillez de los juegos electrónicos, desde sus diversos tamaños y diseños, portátiles y digitales estas potencialidades aumentan. Pero los juegos electrónicos también crean un concepto distinto en quienes desconocen sus fines y aun se resisten a incursionar en la era tecnológica y de globalización. Son los adultos, algunos son padres de familia, quienes intentan apartar de las vidas de los niños a esos aparatos. "Los padres tenemos la responsabilidad social y familiar de cuidar a nuestros hijos y estar muy pendientes de sus juegos y sus actos", afirma Ángela Saldarriaga, madre de cuatro hijos, quienes tienen acceso a las distintas posibilidades de los juegos electrónicos. Para esta madre de familia, el exceso de computador, de la Internet, de la televisión, del Play Station, de la consola X-box o de las máquinas de las tiendas o centros comerciales puede ser una amenaza, pues "son competencia y creación de identidades poco definidas", opina. Experiencia peligrosa Según un trabajo de investigación de la Fundación de Familia Kaiser, la violencia que contienen los juegos electrónicos pudiera ser aún más peligrosa que la que se presenta por televisión o en el cine, dado que el jugador experimenta la sensación de ejecutar los actos violentos. David Grossman, militar experto en psicología y escritor del libro On Killing (Sobre la conducta asesina), afirma que la violencia que contienen los videojuegos entrena a los niños de la misma manera que el adiestramiento militar consigue que los soldados superen su resistencia innata a matar. Es posible que los videojuegos y sus diversas formas de mantener el contacto con la virtualidad puedan ayudar a quienes padecen un trastorno que afecta el aprendizaje de la lectura, también es verdad que los juegos electrónicos pueden tener una supuesta alienación e indudable carga de violencia, pero lo que realmente sería un error es negar a los niños la posibilidad de desarrollar sus habilidades a través de estas herramientas. Demonios usables En Corintios, el autor bíblico advierte que "la escena de este mundo está cambiando" y parece que no hay nada que cambie más rápido que las formas de adquirir conocimiento sobre distintos temas y, además de divertirse. "Viendo la vertiginosidad del mundo que nos rodea, los niños y los jóvenes al igual que nosotros, necesitamos entender que el entretenimiento—sea por la computadora, la televisión o cualquier otro medio— nunca saciará las necesidades más importantes del ser humano, como es la comprensión del entorno y es ahí donde el padre de familia juega el papel más importante de esta historia", explica Juan Guillermo Gil Lopera, psicólogo de la Universidad Católica del Norte. Demonios en los comercios En Medellín, el auge comercial de los juegos electrónicos es sorprendente y ha aumentado considerablemente por lo que su trascendencia va desde la venta de juegos en almacenes de cadena, centros comerciales y comercio en general, hasta convertirse en común, encontrar en los distintos sectores de la ciudad locales organizados o improvisados de videojuegos alquilados por horas. "La venta de videojuegos es casi tan sencilla y cotidiana como la de un electrodoméstico. Se espera que su apogeo se incremente más de un 70 por ciento en los próximos cinco años", confirma Uriel García, gerente de los almacenes de electrodomésticos Vima y Luma, en Antioquia, especializados en la venta de electrodomésticos. Así los juegos electrónicos pueden estar en cierta forma concebidos en una industria amplificada en el valor social y educativo, pues debido a esto se puede aumentar la imaginación en más de un sentido, la creación y, por qué no, la asimilación de conceptos teóricos. En conclusión, los juegos educan y enseñan, aunque la concepción de muchos sea la de un demonio tecnológico que destruye las mentes que en realidad esté preparando para la competencia de la vida moderna.